Lojacono se despide cariñosamente de su hija en el puerto de Nápoles. Poco después, junto con Romano, nota a un hombre sospechoso, Nazar Petrovic, y lo detienen mientras trabaja. Los agentes le piden que suba al coche para hacerle algunas preguntas, mientras él parece nervioso y teme perder el trabajo.
Si vous voulez voir cette vidéo et d'autres, commencez notre essai gratuit.